Una filipina de 39 años fue ejecutada el pasado martes en Arabia Saudí tras ser declarada culpable de asesinato, informó hoy el Departamento de Asuntos Exteriores de Filipinas.


Desde el Departamento de Exteriores de Filipinas no han facilitado información sobre quién fue la víctima del asesinato. Tampoco se ha dado ningún dato sobre dónde o cuándo se produjo el supuesto crimen.

El Consejo Judicial Supremo de Arabia Saudí no permitió que en este caso se pudiera aplicar la fórmula de ‘dinero de sangre’, permitida en la Ley Islámica. Esta ley tolera saldar la pena capital si se paga a la familia de la víctima.

En noviembre, Filipinas repatrió a Jennifer Dalquez, que trabajaba como empleada doméstica en Emiratos Árabes Unidos (EAU), tras ser absuelta de asesinato contra su empleador y salvarse de la pena de muerte. Dalquez mató a su ‘jefe’ en defensa propia cuando éste trató de violarla a punta de cuchillo, aunque pasó cuatro años encarcelada.

El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, se comprometió a minimizar la pena capital en el reino. Aunque solo en 2018 la cifra de ejecutados ha sido de 149, tres más que el año precedente. El 50% de los ejecutados son extranjeros. En Arabia Saudí, hay alrededor de un millón de trabajadores emigrantes filipinos que a menudo sufren explotación, abusos y vejaciones por parte de sus empleadores.

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